lunes, 8 de junio de 2015

Los valores y actitudes en el aula y la vida diaria.



Es necesario partir que no es lo mismo ser responsable que obediente, por ejemplo hay educadores que constantemente dan órdenes a los niños para que realicen una determinada tarea o impensadamente una determinada conducta: “al llegar debes sacar tu cuaderno de tu mochila...”. Para determinar si el niño es responsable la palabra clave no es la repetición de las acciones que debe realizar en el aula, ya que el niño por su naturaleza, en el caso anterior nos da a conocer que es obediente. Por ello la referirnos a responsabilidad es cuando el niño sin que se le repita una y otra vez la acción a seguir, se comporta adecuadamente, ya que comprende por cuenta propia que es lo que debe o no debe hacer, si está bien o mal. A pesar de esto, también debemos de estar conscientes que quien debe ser más responsable debe siempre ser el docente, ya que es quien pone el ejemplo ante sus alumnos. Además, el maestro es quien lleva a cuestas la “responsabilidad” del grupo, pues tiene que desempeñar distintas funciones en las que se marca lo que debe de hacer, si lo hace bien y con compromiso, entonces es responsable. También cuando se falla se es responsable, siempre y cuando se asuma que se ha cometido un error y se trate de reparar el efecto de la conducta aplicada.

El respeto en las aulas es completamente esencial para formar y moldear individuos que sepan respetar al resto de personas en un futuro. Pensemos que en esas edades, las aulas son un microcosmos. Todo sucede en ellas. Así, en este mundo paralelo, es necesario que los docentes enseñen a los niños y adolescentes que el respeto es la base de una buena convivencia. Algo que les será de muchísima utilidad en el futuro. Cuando respetamos a alguien estamos demostrando que vemos a esa persona tan valiosa o más que nosotros. Por tanto, este respeto crea relaciones positivas con un trato digno; y es que respetar a alguien implica tratarlo con dignidad. Para que los jóvenes aprendan el valor del respeto es necesario que lo aprendan en las aulas a través del respeto a sus compañeros y a los docentes. Así podrán seguir usándolo fuera de clase. Este respeto en las aulas debe basarse en varios puntos. Para empezar, es necesario aceptar las diferencias. Así, los docentes deben inculcar en los jóvenes que hay que respetar la religión etnia o signo político de cada una de las personas.

La ética también se refiere al deber moral en el comportamiento del docente en las instituciones educativas que le competen, el cual debe de realizar con responsabilidad e impartiendo el conocimiento de la verdad. "La educación del hombre es el resultado de influencias internas y externas que lo llevan a desarrollar habilidades que lo hacen una mejor persona, que pueda construir un mundo donde se encuentre respeto, tolerancia, armonía y amor. Es del dominio público que los valores están desapareciendo, debido al desconocimiento y su aplicación total o parcial de las normas éticas por parte de los docentes, en las aulas escolares de educación primaria de nuestro país, Los códigos de ética, han sido diseñados para regular las acciones humanas ante la sociedad y lograr la mejor realización del sujeto en su ambiente profesional.

Un profesor empático genera simpatía y aceptación  en sus alumnos y tendrá los recursos necesarios para desarrollar esta capacidad en cada uno de sus alumnos.
El docente como líder en su clase, coordinador de las actividades del aprendizaje, propiciará que el alumno pueda adquirir sentimientos de superación, de valor personal, de estimación, un concepto favorable  de sí mismo o todo lo contrario, sentimientos de minusvalía, frustración, apatía e inadecuación.
Al hablar de la empatía en la docencia hemos de hacer referencia a la empatía del docente y a la empatía de los alumnos. Dado que de la personalidad del profesor, y de su nivel de relación con los alumnos depende en gran medida el éxito o fracaso  de estos en los estudios, debemos dedicar parte de nuestra atención a las capacidades emocionales de los docentes.

Existen momentos en los que los esfuerzos individuales son necesarios. La planificación de una actividad, la reflexión sobre los propios éxitos, la memorización de un tema, la escritura de un artículo, son actividades que suelen ser más fructíferas cuando se realizan en soledad. Los esfuerzos individualistas consisten en trabajar solos para alcanzar objetivos no relacionados con los de los demás e independientes de ellos. El hecho de que un individuo cumpla su objetivo no influye sobre el hecho de que otros alcancen los suyos.



De entre las capacidades propias de la inteligencia emocional hemos elegido para ésta exposición el desarrollo de la empatía en el docente, por entender que es la base sobre la que se sustenta todo el proceso educativo. Los alumnos tienden a estudiar más aquella materia que le transmite un docente con el que empatizan y menos aquella que es la materia de enseñanza de un profesor por el que no sienten nada, en el mejor de los casos, o por el que sienten una cierta aversión. De ahí que prestemos especial atención al desarrollo de la capacidad empática en la persona del docente. Por una simple razón: porque nadie puede dar lo que no tiene.


miércoles, 27 de mayo de 2015

Las redes sociales y su impacto en la educación.

En la actualidad, las redes sociales se han convertido en el fenómeno mundial que revoluciona el Internet por sus altos niveles de popularidad, principalmente entre los adolescentes, quienes no desperdician ni una oportunidad para mantener actualizados sus perfiles y fotografías.
    Las redes sociales son un tipo de comunidades virtuales, ya que en ellas se agrupan miles de personas que, a pesar de tener intereses y gustos distintos, comparten temáticas comunes como la moda y los sucesos globales de gran o poca relevancia muchas veces solo con la finalidad de entretenerse o, en otros casos, para buscar información que no encontrarán en sitios distintos debido a su contenido.
    Los beneficios para aquellos que forman parte de las redes sociales son varios, entre ellos se encuentran aspectos de suma importancia para el ser humano, como pertenecer a un grupo con el que se tiene afinidad, (necesidad ubicada en el tercer peldaño de la pirámide de Maslow); ya que el hombre no alcanza la auto-realización si no está en contacto con otras personas de su entorno inmediato y externo y se siente parte de un grupo que le acepta, lo cual se refuerza con la característica de estos sitios web en los que puedes hacer o renovar amistades. Así también, dentro del campo laboral, se puede colaborar y compartir conocimientos y habilidades entre los miembros de una comunidad más pequeña dentro de la red, como una página o asociación.

Generalmente, el ingreso a las redes sociales tiene un interés muy particular y, en muchas ocasiones; este puede ser el aprendizaje.
    En esta nueva era, las comunidades virtuales (específicamente, las redes sociales), tienen gran importancia en la educación ya que en los tiempos actuales, la comunicación a través de la red es algo básico, no solo como medio masivo, sino también como herramienta de trabajo, ya que basta con publicar una lectura en la web para que exista una interacción entre los participantes del grupo virtual.
    La utilización de una red social puede ser la solución ideal para el desarrollo del pensamiento crítico, el cual consiste en analizar y evaluar la consistencia de la información recabada y de las herramientas disponibles, el razonar si existe en ellas una verdadera aplicación dentro del aula y que su uso no se desvíe del objetivo real que está conformado por las competencias buscadas y no se pierda el interés en ellas, esto que vendría en consecuencia de el gran atractivo que representan los contenidos que se encuentran en diversas páginas de red social, que en muchas ocasiones suelen distraer al estudiante de sus actividades académicas, haciendo que pierda la noción del tiempo al navegar entre la variedad inmensa de imágenes y videos que encuentran en este medio. Cuando el alumno aprenda a diferenciar entre la información útil e inútil, podrá al fin reconocer aquellos contenidos que realmente contribuyan a su educación así como al desarrollo de sus habilidades académicas y personales para aprovecharlos en una medida sustancial. 
    Las redes sociales favorecen de manera positiva el desarrollo profesional y social, ya que ayudan a la relación interpersonales y argumentales propias dentro del entorno educativo y a razón de los límites que estos imponen; por ejemplo, se puede abrir un foro de debate dentro de la red social acerca de algún tema de interés donde el trabajo sea colaborativo entre los miembros, se compartan problemas y se busquen soluciones a fin de mejorar el proceso de enseñanza-aprendizaje, con lo que se contribuya al análisis y la reflexión de los argumentos presentados para crear una toma de postura, lo que favorece incrementar tanto los procesos intelectuales propios como el manejo de las tecnologías de la información y la comunicación dentro de un ámbito educativo y profesional.
    Las redes sociales favorecen la publicación de la información, el aprendizaje autónomo y el trabajo en equipo, la comunicación tanto de circuito cerrado como masivo, la retroalimentación, el acceso a las tecnologías como herramientas educativas, el contacto con expertos acerca de temas importantes en la formación del alumno, entre otros elementos. Todo esto, tanto entre estudiantes en general, como entre el binomio entre estudiante y profesor; lo cual facilita el aprendizaje constructivista y el colaborativo.
    A pesar de todos los ángulos positivos desde los que se pueden observar las vastas herramientas dentro del uso de las redes sociales, existe una contraparte que simboliza el lado oscuro de las millones de entradas diarias que estudiantes realizan a estos sitios de Internet: las muchas desventajas que nos ha traído la rápida manera en que nos absorbe la tecnología, sobre todo en el ámbito educativo.
    Además, hay que tener en cuenta que las redes sociales presentan una serie de desventajas, ya que los usuarios utilizan este medio para conocer a otras personas o comunicarse con sus familiares, amigos o conocidos, por lo que se desvincula la necesidad de estar físicamente en el mismo sitio para que se establezca una comunicación con su receptor correspondiente. De esta manera, existe un “enfriamiento” de la relación, dado que no se interacciona directamente, perdiéndose así unas serie de beneficios, como por ejemplo el aprender a conocer personas mediante el lenguaje verbal y no verbal (símbolos), por lo que éstos se van distanciando cada vez más, habituándose a relacionarse por medio de Internet. El trabajo colaborativo se da de modo que los personajes no interactúan de manera real sino que a través de una serie de procesos informáticos los documentos o contenidos para que cada uno por su cuenta le haga adecuaciones que considera necesarias, pero nunca llegan a un acuerdo entre las partes para realizar un verdadero producto que sea complementado por ideas a las que se llegue por medio del diálogo.
“Es cierto que los errores los comete cualquiera, pero la destrucción del español radica, desde hace tiempo, en el desinterés por la corrección. Si los jóvenes de ahora no están aprendiendo su idioma correctamente, cómo pensarán aprender otros. El Español es complejo, pero es toda una fuente de riqueza lingüística que pocos idiomas poseen”. 
    Así lo expresó la profesora Marielisa Casanova Jefe del Área Lingüística del departamento de castellano, UPEL Maracay, quien resalta que en materia educacional estos vicios son reflejados en las evaluaciones escolares. Aseguró la profesional del lenguaje que mientras unos jóvenes lo hacen por diversión, otros se confunden al ver múltiples formas de escribir una palabra, y algunos simplemente no muestran interés por saber la forma correcta, sólo lo escribe como se pronuncia.

    Las redes sociales se han convertido con el paso de los años en un nido de mala ortografía en el que adolescentes postean día a día millones de palabras, frases y párrafos completos a los que no se les encuentra una pizca de amabilidad hacía con las reglas ortográficas y gramaticales, la forma de escribir de estos estudiantes potenciales se ha transformado en la liquidación de las buenas costumbres de escritura, lo que en términos lingüísticos se traduciría como una especie de “barbarie sintáctica”. Lo peor de esta revolución tan errónea de la expresión escrita es que, la mayor parte de estos jóvenes que escriben tan manera, son estudiantes que realmente conocen cómo manejarse mediante los grafos, pero simplemente deciden cometer un sinfín de crímenes textuales llevados por la fiebre más potente de nuestra era: la moda.
Se puede concluir que las redes sociales se están convirtiendo en una herramienta que permite el desarrollo de las habilidades comunicativas y puede ser utilizada como estrategia de aprendizaje por parte de los estudiantes, pues la mayoría de ellos las usan casi siempre, aunque consideran que lo hacen sin ningún beneficio específico, a pesar de que sí las incluyen como parte de sus actividades académicas.
Por otra parte, los alumnos tienen la percepción de que sus profesores no usan estas herramientas con un fin de enseñanza, pues sólo las utilizan para cuestiones de tipo general.
Concluyo en que el manejo de una red social en el aula puede suponer un acercamiento entre el docente y el alumno. Las redes sociales se conciben desde y para la interacción y este nuevo espacio de diálogo puede ser un lugar de aprendizaje y enriquecimiento mutuo: por una parte, el docente interviene, modula y colabora en el aprendizaje con su alumnado, incluso puede hacer uso de ellas para extraer la variedad de estilos de aprendizaje que conviven en su aula y también la evaluación del comportamiento individual y colectivo del alumnado.
Las redes sociales pueden convertirse en una estrategia de aprendizaje, entendida como el conjunto de operaciones, pasos, planes, rutinas que usan los estudiantes para facilitar la obtención, almacenamiento, recuperación y uso de información al aprender.
De considerarse lo anterior, las redes se convertirían en una transformación educativa que permitiría un espacio de diálogo y propiciaría un aprendizaje y enriquecimiento mutuo entre docentes y estudiantes; es decir, un sitio donde la interacción, individualidad y multiculturalidad se respeten y, al mismo tiempo, enriquezcan el aprendizaje colaborativo y fomenten la metacognición de los actores con actividades que conlleven a la autoevaluación o reflexión sobre el trabajo realizado.
Las redes pueden ser una herramienta metodológica para los docentes, porque alimentan su propia formación desde la práctica y participación en proyectos, además de ser un observador, seguidor y mediador de los trabajos de los alumnos.