Las redes sociales y su impacto en la educación.
En la actualidad, las redes sociales se han convertido en el fenómeno mundial que revoluciona el Internet por sus altos niveles de popularidad, principalmente entre los adolescentes, quienes no desperdician ni una oportunidad para mantener actualizados sus perfiles y fotografías.
Las redes sociales son un tipo de comunidades virtuales, ya que en ellas se agrupan miles de personas que, a pesar de tener intereses y gustos distintos, comparten temáticas comunes como la moda y los sucesos globales de gran o poca relevancia muchas veces solo con la finalidad de entretenerse o, en otros casos, para buscar información que no encontrarán en sitios distintos debido a su contenido.
Los beneficios para aquellos que forman parte de las redes sociales son varios, entre ellos se encuentran aspectos de suma importancia para el ser humano, como pertenecer a un grupo con el que se tiene afinidad, (necesidad ubicada en el tercer peldaño de la pirámide de Maslow); ya que el hombre no alcanza la auto-realización si no está en contacto con otras personas de su entorno inmediato y externo y se siente parte de un grupo que le acepta, lo cual se refuerza con la característica de estos sitios web en los que puedes hacer o renovar amistades. Así también, dentro del campo laboral, se puede colaborar y compartir conocimientos y habilidades entre los miembros de una comunidad más pequeña dentro de la red, como una página o asociación.
Generalmente, el ingreso a las redes sociales tiene un interés muy particular y, en muchas ocasiones; este puede ser el aprendizaje.
En esta nueva era, las comunidades virtuales (específicamente, las redes sociales), tienen gran importancia en la educación ya que en los tiempos actuales, la comunicación a través de la red es algo básico, no solo como medio masivo, sino también como herramienta de trabajo, ya que basta con publicar una lectura en la web para que exista una interacción entre los participantes del grupo virtual.
La utilización de una red social puede ser la solución ideal
para el desarrollo del pensamiento crítico, el cual consiste en analizar y
evaluar la consistencia de la información recabada y de las herramientas
disponibles, el razonar si existe en ellas una verdadera aplicación dentro del
aula y que su uso no se desvíe del objetivo real que está conformado por las
competencias buscadas y no se pierda el interés en ellas, esto que vendría en
consecuencia de el gran atractivo que representan los contenidos que se
encuentran en diversas páginas de red social, que en muchas ocasiones suelen
distraer al estudiante de sus actividades académicas, haciendo que pierda la
noción del tiempo al navegar entre la variedad inmensa de imágenes y videos que
encuentran en este medio. Cuando el alumno aprenda a diferenciar entre la
información útil e inútil, podrá al fin reconocer aquellos contenidos que realmente
contribuyan a su educación así como al desarrollo de sus habilidades académicas
y personales para aprovecharlos en una medida sustancial.
Las redes sociales favorecen de manera positiva el
desarrollo profesional y social, ya que ayudan a la relación interpersonales y
argumentales propias dentro del entorno educativo y a razón de los límites que
estos imponen; por ejemplo, se puede abrir un foro de debate dentro de la red
social acerca de algún tema de interés donde el trabajo sea colaborativo entre
los miembros, se compartan problemas y se busquen soluciones a fin de mejorar
el proceso de enseñanza-aprendizaje, con lo que se contribuya al análisis y la
reflexión de los argumentos presentados para crear una toma de postura, lo que
favorece incrementar tanto los procesos intelectuales propios como el manejo de
las tecnologías de la información y la comunicación dentro de un ámbito educativo
y profesional.
Las redes sociales favorecen la publicación de la
información, el aprendizaje autónomo y el trabajo en equipo, la comunicación
tanto de circuito cerrado como masivo, la retroalimentación, el acceso a las
tecnologías como herramientas educativas, el contacto con expertos acerca de
temas importantes en la formación del alumno, entre otros elementos. Todo esto,
tanto entre estudiantes en general, como entre el binomio entre estudiante y
profesor; lo cual facilita el aprendizaje constructivista y el colaborativo.
A pesar de todos los ángulos positivos desde los que se
pueden observar las vastas herramientas dentro del uso de las redes sociales,
existe una contraparte que simboliza el lado oscuro de las millones de entradas
diarias que estudiantes realizan a estos sitios de Internet: las muchas
desventajas que nos ha traído la rápida manera en que nos absorbe la
tecnología, sobre todo en el ámbito educativo.
Además, hay que tener en cuenta que las redes sociales
presentan una serie de desventajas, ya que los usuarios utilizan este medio
para conocer a otras personas o comunicarse con sus familiares, amigos o
conocidos, por lo que se desvincula la necesidad de estar físicamente en el
mismo sitio para que se establezca una comunicación con su receptor
correspondiente. De esta manera, existe un “enfriamiento” de la relación, dado
que no se interacciona directamente, perdiéndose así unas serie de beneficios,
como por ejemplo el aprender a conocer personas mediante el lenguaje verbal y
no verbal (símbolos), por lo que éstos se van distanciando cada vez más,
habituándose a relacionarse por medio de Internet. El trabajo colaborativo se
da de modo que los personajes no interactúan de manera real sino que a través
de una serie de procesos informáticos los documentos o contenidos para que cada
uno por su cuenta le haga adecuaciones que considera necesarias, pero nunca
llegan a un acuerdo entre las partes para realizar un verdadero producto que
sea complementado por ideas a las que se llegue por medio del diálogo.
“Es cierto que los errores los comete cualquiera, pero la destrucción del español radica, desde hace tiempo, en el desinterés por la corrección. Si los jóvenes de ahora no están aprendiendo su idioma correctamente, cómo pensarán aprender otros. El Español es complejo, pero es toda una fuente de riqueza lingüística que pocos idiomas poseen”.
Así lo expresó la profesora Marielisa Casanova Jefe del Área
Lingüística del departamento de castellano, UPEL Maracay, quien resalta que en
materia educacional estos vicios son reflejados en las evaluaciones escolares.
Aseguró la profesional del lenguaje que mientras unos jóvenes lo hacen por
diversión, otros se confunden al ver múltiples formas de escribir una palabra,
y algunos simplemente no muestran interés por saber la forma correcta, sólo lo
escribe como se pronuncia.
Las redes sociales se han convertido con el paso de los años
en un nido de mala ortografía en el que adolescentes postean día a día millones
de palabras, frases y párrafos completos a los que no se les encuentra una
pizca de amabilidad hacía con las reglas ortográficas y gramaticales, la forma
de escribir de estos estudiantes potenciales se ha transformado en la
liquidación de las buenas costumbres de escritura, lo que en términos lingüísticos
se traduciría como una especie de “barbarie sintáctica”. Lo peor de esta
revolución tan errónea de la expresión escrita es que, la mayor parte de estos jóvenes
que escriben tan manera, son estudiantes que realmente conocen cómo manejarse
mediante los grafos, pero simplemente deciden cometer un sinfín de crímenes
textuales llevados por la fiebre más potente de nuestra era: la moda.
Se puede concluir que las
redes sociales se están convirtiendo en una herramienta que permite el
desarrollo de las habilidades comunicativas y puede ser utilizada como
estrategia de aprendizaje por parte de los estudiantes, pues la mayoría de
ellos las usan casi siempre, aunque consideran que lo hacen sin ningún
beneficio específico, a pesar de que sí las incluyen como parte de sus
actividades académicas.
Por otra parte, los alumnos
tienen la percepción de que sus profesores no usan estas herramientas con un
fin de enseñanza, pues sólo las utilizan para cuestiones de tipo general.
Concluyo en que el manejo de
una red social en el aula puede suponer un acercamiento entre el docente y el
alumno. Las redes sociales se conciben desde y para la interacción y este nuevo
espacio de diálogo puede ser un lugar de aprendizaje y enriquecimiento mutuo:
por una parte, el docente interviene, modula y colabora en el aprendizaje con
su alumnado, incluso puede hacer uso de ellas para extraer la variedad de
estilos de aprendizaje que conviven en su aula y también la evaluación del
comportamiento individual y colectivo del alumnado.
Las redes sociales pueden
convertirse en una estrategia de aprendizaje, entendida como el conjunto de
operaciones, pasos, planes, rutinas que usan los estudiantes para facilitar la
obtención, almacenamiento, recuperación y uso de información al aprender.
De considerarse lo anterior,
las redes se convertirían en una transformación educativa que permitiría un
espacio de diálogo y propiciaría un aprendizaje y enriquecimiento mutuo entre
docentes y estudiantes; es decir, un sitio donde la interacción, individualidad
y multiculturalidad se respeten y, al mismo tiempo, enriquezcan el aprendizaje
colaborativo y fomenten la metacognición de los actores con actividades que
conlleven a la autoevaluación o reflexión sobre el trabajo realizado.
Las redes pueden ser una
herramienta metodológica para los docentes, porque alimentan su propia
formación desde la práctica y participación en proyectos, además de ser un
observador, seguidor y mediador de los trabajos de los alumnos.